El Espanyol está firmando una temporada fantástica, de esas que hacía tiempo que no se vivían con tanta continuidad y buen juego. Pero si hay un punto donde el equipo de Manolo González aún tiene margen de mejora, y bastante, es en los partidos fuera de casa. Lo dicen los números sin necesidad de exagerar: ahora mismo los pericos son el quinto mejor local de LaLiga, con 16 puntos gracias a 5 victorias, 1 empate y 2 derrotas, solo por debajo de Villarreal y Atlético (19 puntos cada uno, aunque con seis partidos jugados en casa) y de Barça y Madrid (18, también con un encuentro más como locales que el Espanyol). Ahí, en Cornellà-El Prat, el equipo impone, domina y convence.

Fuera de casa, otra historia: duodécimos en la clasificación virtual a domicilio
Pero cuando el Espanyol sale de su estadio, el panorama cambia. En una Liga imaginaria solo con los partidos fuera de casa, los de Manolo serían duodécimos, con un único triunfo, dos empates y dos derrotas. Y si ampliamos la mirada más allá de esta temporada, el dato impacta aún más: solo han ganado uno de sus últimos nueve partidos como visitantes en Liga. El balance es muy claro: tres empates, cinco derrotas y una sola victoria, que además fue en el campo del colista, el Oviedo.

Un año entero sin ganar fuera hasta que apareció el Oviedo
La última alegría fuera de Cornellà antes de visitar el Tartiere esta temporada había sido, precisamente, en Balaídos. Aquel 0-2 al Celta del 14 de abril de 2025 fue el último triunfo como visitante de la temporada pasada. A partir de ahí, la cosa se torció bastante: 1-1 en Mestalla, 1-0 en La Cerámica, 3-2 en Butarque, 2-0 en El Sadar, y ya en la actual campaña, 2-2 en Anoeta, 2-0 en el Bernabéu, 0-0 en Montilivi, el balsámico 0-2 en Oviedo, y el 2-1 en Mendizorroza que volvió a recordar lo difícil que está siendo sumar lejos de casa.

Visita al Celta: un rival raro… tercero mejor visitante, tercero peor local
Este domingo, el Espanyol se encuentra con un partido que tiene un punto de examen. El rival es el Celta, que vive una situación bastante peculiar: es el tercer mejor visitante del campeonato, solo por debajo de Barça y Madrid, pero en casa es el tercero por la cola. Vamos, que cuando juega en Balaídos le cambia la personalidad por completo.
A priori, cualquiera diría que es una buena ocasión para que el Espanyol rompa su dinámica, pero tampoco conviene confiarse. Porque este Celta es bastante mejor equipo de lo que indican sus números locales. Y además llega con un trasfondo casi histórico.
Balaídos, un estadio que impone… pero que este año se le atraganta al Celta
El Espanyol visita un estadio que normalmente genera respeto. Balaídos es de esos campos donde el equipo blanquiazul ha vivido rachas larguísimas sin sacar nada. Pero este año el guion es justo el contrario: el Celta aún no ha ganado en casa en Liga. Ni una sola vez. Su último triunfo allí fue el 4 de mayo, cuando le ganó 3-2 al Sevilla… y desde entonces, nada.
En casa solo lleva 5 puntos en 7 partidos. Y no será por rivales, porque se ha enfrentado a equipos de todo tipo: derrota 0-2 contra el Getafe, y luego una serie surrealista de cinco empates seguidos 1-1 (Betis, Villarreal, Girona, Atlético y Real Sociedad), antes del 2-4 frente al Barça.
Los fantasmas de Benítez vuelven a asomar en Vigo
Y por si fuera poco, el Celta llega con una presión que viene de la hemeroteca. Tras el batacazo en Bulgaria, Claudio Giráldez vuelve a casa sabiendo que si no gana al Espanyol igualará un récord nada bonito: el de Rafa Benítez, que en 2023-24 no consiguió una sola victoria en sus primeros ocho partidos en Balaídos. La que rompió aquella sequía fue la novena, un 1-0 al Granada en la jornada 17.

A día de hoy, el Celta de Giráldez acumula cinco empates por 1-1, más derrotas ante Getafe y Barça. Es una trayectoria que recuerda peligrosamente a la del equipo de Luis Enrique en 2013-14, que también empezó con tres empates y cuatro derrotas, hasta que el 30 de noviembre superó al Almería por 3-1… curiosamente la misma fecha del Celta–Espanyol de este domingo.
Un Celta que se hunde en casa… y vuela fuera
La paradoja es que, mientras en casa viven en crisis, fuera recuperan una versión competitiva que recuerda a la de sus mejores años. El sábado pasado ganaron en Mendizorroza su tercera victoria consecutiva a domicilio, algo que no veían desde la temporada 2017-18. En Balaídos, en cambio, están igualados a puntos como local con el Oviedo (5) y solo el Levante va peor (1 punto).
Lo curioso es que en Europa sí han hecho los deberes en casa: dos partidos de Europa League, dos victorias ante el PAOK y ante el Niza. Ese espíritu europeo es justo lo que quieren trasladar al duelo ante el Espanyol.
Un partido para cambiar la narrativa blanquiazul fuera de casa
Para el Espanyol, que está haciendo una temporada muy seria y con una solvencia tremenda en el RCDE Stadium, la visita a Vigo tiene un punto simbólico. Es el lugar donde se firmó la última victoria fuera en la campaña pasada. Y es un estadio que este año se le está cayendo encima al Celta.
Si hay un momento para romper la racha fuera, seguramente sea este. El Espanyol llega con la sensación de que la Liga que está construyendo será todavía más sólida si empieza a sumar lejos de casa. Y Vigo, pese a que impone y pese a que el rival tiene más nivel del que dicen sus estadísticas, parece un buen lugar para empezar a cambiar la historia.
