La competición transita entre el final de noviembre y el inicio de diciembre sin tregua, con varios partidos clave tanto en la lucha por Europa como en la pelea por salir del pozo. Desde el viernes hasta el lunes, la jornada 14 de LaLiga EA Sports llega con un menú variado y suculento. Nos esperan choques entre equipos necesitados, derbis calientes, reencuentros y pruebas de fuego para los de arriba. El Espanyol visita Balaídos con la opción de consolidarse en zona europea pero con la tranquilidad que dasaber que nadi va a poder arrebatarle la sexta plaza, el Betis y el Sevilla se cruzan en el derbi sevillano, y el Real Madrid no puede despistarse en Montilivi. Vamos por partes.
El Getafe se lleva el duelo de aspirantes en el Coliseum
El Getafe ganó 1-0 al Elche gracias a un gol de Arambarri al inicio de la segunda parte. El equipo de Bordalás dominó el ritmo y supo congelar el partido cuando hizo falta. El Elche reaccionó por momentos, pero David Soria fue decisivo con varias paradas clave. Los franjiverdes siguen hundidos como visitantes: cuatro derrotas seguidas fuera de casa. El Getafe, en cambio, se engancha de verdad a la pelea por Europa.
Sábado
En el primer partido del sábado el Mallorca acarició la victoria gracias a un doblete de Muriqi en apenas cinco minutos, tras dos acciones brillantes del joven Virgili. Con el 2-0 en el marcador, los de Aguirre parecían tenerlo todo bajo control, pero Osasuna reaccionó a tiempo. Raúl García recortó distancias con una falta ensayada y, en el descuento, Boyomo empató con un remate validado por el VAR.
El empate dejó al Mallorca frustrado por dejar escapar dos puntos que ya saboreaba. Para Osasuna, en cambio, el punto supo a alivio y dio oxígeno a un Alessio Lisci muy cuestionado.
Un Braça muy gris superó por 3-1 al Alavés. El conjunto vasco sorprendió al conjunto azulgrana con un gol de Pablo Ibáñez a los 50 segundos tras un córner mal defendido. La reacción azulgrana no se hizo esperar y, con Raphinha como asistente, Lamine Yamal y Dani Olmo remontaron antes del descanso.
Los de Coudet tuvieron sus opciones, pero perdonaron y lo pagaron caro en el añadido. El Barça buscó el tercero con paciencia durante toda la segunda mitad, ante un Alavés bien plantado. Ya en el 93’, Dani Olmo firmó su doblete y aseguró una tabajada victoria.
El Athletic llevó los 3 puntos del campo del Levante. El cuadro vasco se adelantó muy pronto con un gol de Robert Navarro tras una asistencia de Berenguer. El Levante intentó reaccionar, pero se encontró con un Unai Simón brillante y dos goles anulados por fuera de juego. Antes del descanso, Nico Williams culminó un contragolpe para firmar el 0-2. En la segunda parte, el Levante empujó, pero el Athletic controló el ritmo sin sufrir demasiado. Los de Valverde suman su segundo triunfo fuera de casa y el Levante sigue sin ganar en el Ciutat de València.
Para acabar el día, el Atlético superó conun once integrado por muchos elementos de su unidad B a un Oviedo que sigue hundido en el fondo de la tabla. El conjunto colchonero encarriló el partido en la primera parte con un doblete de Sorloth en solo diez minutos. El Oviedo intentó resistir, pero el conjunto rojiblanco dominó el balón y las llegadas desde el inicio. En la segunda mitad, el Atleti bajó revoluciones pensando en el duelo ante el Barcelona. Cazorla y Rondón tuvieron las mejores opciones para el Oviedo, pero les faltó precisión. La victoria permite a los de Simeone presionar al Real Madrid, mientras que el Oviedo sigue sin despegar.
Domingo con aroma europeo
La Real Sociedad y el Villarreal abren el domingo en el Reale Arena (14:00), en un choque de estilos que puede marcar el pulso europeo de ambos. A las 16:15 llega un plato fuerte: el derbi sevillano entre un Sevilla sin red y un Betis que quiere reafirmar su candidatura continental. A las 18:30, el Espanyol visita Balaídos con la intención de dar otro paso hacia Europa ante un Celta que no termina de arrancar en casa. Y cierra el domingo (21:00) un Girona – Real Madrid en que los blancos no pueden permitirse más despistes.
Lunes de trincheras en Vallecas
La jornada 14 se cierra en el Estadio de Vallecas con un Rayo – Valencia (21:00) con pinta de duelo tenso y apretado. El equipo de Iñigo Pérez necesita romper su mala racha, mientras que los de Carlos Cornerán llegan lanzados tras ganar el derbi. Duelo de estilos y de estados de ánimo que puede marcar tendencias.
Los partidos

Clasificación

Getafe CF – Elche CF (1-0)
El Coliseum vivió una de esas noches frías, cerradas y muy típicas del Getafe de Bordalás, en las que el que mete la única que tiene se queda con todo el botín. El Elche llegó con cambios, nervios y sin demasiada confianza como visitante, y acabó repitiendo el guion que le persigue desde que volvió a Primera: mucho trabajo, buenas intenciones… pero cero premio lejos del Martínez Valero. Arambarri decidió el partido con un testarazo de los suyos, serio y seco, que terminó hundiendo un poco más al equipo de Éder Sarabia. La primera parte fue una de esas en las que cuesta sacar titulares. El Getafe arrancó más metido, presionando fuerte, como suele hacer en casa para marcar territorio. Sarabia intentó cambiar algo metiendo a Petrot, Martim Neto y Álvaro Rodríguez, pero el plan se le atascaría muy pronto: el Elche no conseguía hilvanar jugadas ni correr con la claridad que le gusta. Aun así, los ilicitanos tuvieron un par de acercamientos serios. Álvaro Rodríguez remató cruzado en una acción que olía a gol, y poco después David Soria voló para evitar que una contra, arrancada por Héctor Fort, terminara en el 0-1. Fueron chispazos en un primer acto marcado sobre todo por el susto final: la lesión de Diangana, obligado a dejar su sitio a Mendoza antes del descanso. Con eso y poco más, ambos equipos se fueron al vestuario sin goles y con la sensación de que el que se adelantara primero tendría media victoria hecha.
La segunda parte arrancó con un giro radical. En la primera jugada clara, el Getafe sacó petróleo: centro desde la derecha, el Elche duda un segundo en la marca y Arambarri aparece para cabecear el 1-0 con una tranquilidad que dolió todavía más a una defensa que se quedó a medio camino. Fue el momento clave, porque desde ahí el choque entró en el terreno donde el Getafe se mueve como pez en el agua. Sarabia intentó reaccionar rápido desde el banquillo, metiendo a Aguado, Pedrosa, Rafa Mir y Yago de Santiago, y aunque el Elche tuvo fases de buen ritmo, se encontró siempre con el mismo muro: David Soria. El portero azulón frustró un mano a mano de André Silva que olía a empate y sacó también una llegada peligrosa de Álvaro Rodríguez. Entre unas cosas y otras, el Getafe fue matando el ritmo, cortando ataques y desesperando al rival con interrupciones constantes. Los minutos finales fueron puro Bordalás: bloque bajo, saltos agresivos, balones divididos y la grada apretando cada acción. Y aun así, el Elche estuvo a punto de empatar cuando Affengruber soltó un disparo que parecía destinado a la escuadra… hasta que apareció, otra vez, un Soria enorme para cerrar la portería. Con el pitido final, el Getafe se acerca a la pelea europea con una victoria muy suya: sufrida, muy táctica y con ese punto competitivo que tanto identifica al equipo. El Elche, en cambio, suma su cuarta derrota seguida como visitante y sigue perdido lejos de casa, con solo tres puntos obtenidos lejos del Martínez Valero en toda la temporada.
RCD Mallorca – CA Osasuna (2-2)
El duelo entre Mallorca y Osasuna arrancó con la tensión lógica de dos equipos metidos de lleno en la lucha por evitar el descenso. Se notó desde el primer minuto que nadie quería arriesgar más de la cuenta. Osasuna fue quien trató de llevar la iniciativa con más balón, pero sus llegadas no inquietaron a Bergstrom. El Mallorca, por su parte, se mostró más reactivo, esperando su momento a la contra, aunque le costó un mundo conectar con Muriqi. Virgili fue de los pocos que agitó algo el partido con su desparpajo, pero no fue suficiente. La primera parte se fue consumiendo entre respeto mutuo, muchos centros sin rematador y pocas acciones de peligro real. En el tramo final, una caída de Virgili dentro del área encendió los ánimos: Sergio Herrera se fue directo a recriminarle la acción, lo que provocó una pequeña tangana en la que acabaron amonestados el propio Virgili, Maffeo y Mateo Joseph. Con más tensión que fútbol, se llegó al descanso sin goles y con la sensación de que todo lo bueno -o todo el drama- estaba reservado para la segunda mitad.
La segunda mitad fue otro partido. Virgili volvió con una marcha más y fue quien desató el caos: en el minuto 62, forzó un penalti clarísimo tras zafarse de Boyomo. Muriqi, con toda la sangre fría del mundo, engañó a Herrera y abrió el marcador. Y solo cinco minutos después, el propio Virgili volvió a asistir al kosovar, que firmó un doblete con un zurdazo cruzado. Con el 2-0, parecía que el Mallorca tenía el partido en el bolsillo, pero Osasuna no se dio por vencido. Rubén García ideó una falta ensayada que Raúl García convirtió en el 2-1 con un disparo raso que pilló a todos por sorpresa. El tramo final fue un asedio rojillo. Con el tiempo cumplido y tras varios intentos, un balón bombeado al área terminó con un pase de cabeza de Torró y un remate a la media vuelta de Boyomo que entró tras revisión del VAR. El fuera de juego semiautomático validó el empate en el 92’ y dejó al Mallorca descompuesto. Para los de Arrasate, el empate sabe a derrota tras perder una ventaja de dos goles; para los de Lisci, es oxígeno puro y una señal de que el equipo, pese a todo, no se rinde.
FC Barcelona – Deportivo Alavés (3-1)
El Barcelona necesitó menos de un minuto para ir perdiendo y apenas media hora para darle la vuelta al marcador. El Alavés salió valiente en el Spotify en obras y, en su primera llegada, sacó petróleo: tras un córner mal defendido, Parada prolongó al segundo palo y Pablo Ibáñez remató completamente solo para poner el 0-1. El gol tempranero encendió todas las alarmas en el Barça, que se vio obligado a acelerar el ritmo desde el primer momento. Rebbach pudo incluso ampliar la ventaja visitante en una contra, pero fue solo un susto más antes de que los de Flick se activaran. Lamine Yamal empató en el 8’ tras una gran acción por la izquierda: Balde prolongó para Raphinha, que sirvió atrás y el joven extremo fusiló con potencia en el segundo palo. El propio Lamine rozó el segundo poco después, pero fue Dani Olmo quien culminó la remontada: otra asistencia de Raphinha y un remate preciso del internacional español para el 2-1. Antes del descanso, el partido no bajó de revoluciones: Lamine mandó un disparo al palo y Boyé tuvo el empate para el Alavés, pero su remate se fue rozando el poste.
Tras una primera mitad frenética, el Barça impuso su versión más controladora en la segunda parte. No quiso exponerse tanto, pero tampoco renunció al tercero. Sivera sostuvo al Alavés con una gran parada a Lewandowski en un cabezazo muy claro y también contuvo un disparo con rosca de Lamine Yamal que buscaba el ángulo. Mientras tanto, el equipo de Coudet no perdió la fe: Lucas Boyé rozó el empate en una acción que Cubarsí mandó a córner, y Joan García salvó un mano a mano ante Guridi que acabó invalidado por fuera de juego. Ya con el partido entrando en los últimos minutos, Flick refrescó el once y buscó cerrar el partido con piernas nuevas. El 3-1 llegó en el 93’, con una buena acción de Lamine que habilitó a Dani Olmo, y este, tras pisar el área, cruzó con clase ante Sivera. Victoria sufrida, pero trabajada de un Barça muy gris que lo devolvía al liderato provisional a la espera de lo que hiciese el Real Madrid.
Levante UD – Athletic Club (0-2)
El partido en el Ciutat de València empezó como una cuesta arriba casi inmediata para el Levante. A los tres minutos, Berenguer se coló por la banda, llegó a línea de fondo y sirvió un pase de la muerte que Robert Navarro convirtió en el 0-1, aprovechando los primeros desajustes defensivos del equipo de Paco Calero. El gol descompuso a los locales, que intentaron reaccionar con llegadas aisladas, pero cada intento se estrelló contra un Unai Simón muy seguro. Etta Eyong, Iván Romero y Víctor García lo intentaron desde distintos ángulos, pero ninguno encontró premio, y para colmo, dos acciones peligrosas de Brugué y Romero fueron anuladas por fuera de juego. Mientras tanto, el Athletic se sentía cómodo, juntando pases y castigando cada pérdida granota. El 0-2 llegó justo antes del descanso: contragolpe perfecto y Nico Williams, que estaba en todas, cruzó el balón ante Joan Femenías para firmar un gol que llevaba rato mereciendo.
La segunda mitad fue más de empuje emocional que de ocasiones claras para el Levante. Lo intentó de todas las maneras posibles, consciente de que necesitaba un gol rápido para volver al partido, pero el Athletic manejó el resultado con mucha madurez. Nico Williams estuvo a punto de hacer el tercero con un disparo que acabó en el poste, dejando claro que era el mejor futbolista del encuentro. A su lado, Robert Navarro, Guruzeta y Berenguer siguieron generando peligro en cada transición. El Levante, falto de claridad y castigado por sus propias dudas, chocó una y otra vez contra el orden de los de Valverde. Con esta derrota, los granotas siguen sin ganar en casa y se hunden un poco más en la zona baja, mientras que el Athletic suma tres puntos de oro fuera de San Mamés y refuerza sensaciones justo antes de una semana durísima ante Real Madrid y Atlético.
Atlético de Madrid – Real Oviedo (2-0)
No tardó mucho el Atlético de Madrid en imponer su ley en el Metropolitano. Con rotaciones pensadas en el inminente duelo ante el Barcelona, Simeone apostó por nombres menos habituales como Pubill, Gallagher o Nico González, pero la fórmula funcionó gracias a la inspiración de Alexander Sorloth. El noruego se reencontró con el gol justo cuando más lo necesitaba. En el 16’, aprovechó un buen pase de Hancko para definir dentro del área y abrir el marcador. Diez minutos después, un grave error de Carmo le dejó el balón servido y el ‘19’ rojiblanco no perdonó. El doblete de Sorloth puso muy cuesta arriba el partido para un Oviedo que, aunque intentó asentarse con la pelota, no generó peligro real. Con el marcador ya favorable, el Atlético redujo una marcha pero mantuvo el control hasta el descanso, dejando claro que la tarde no iba a deparar sorpresas.
Con el trabajo hecho en los primeros 45 minutos, el Atlético salió tras el descanso con la única intención de enfriar el partido. Simeone, que ya pensaba en el Camp Nou, empezó a mover el banquillo dando entrada a Giuliano y más tarde a Raspadori, que sustituyó a Koke entre aplausos. El Oviedo, por su parte, lo intentó con dignidad. Santi Cazorla se echó el equipo a la espalda en fases puntuales y Rondón tuvo alguna oportunidad aislada, pero sin acierto. Los azules tuvieron la posesión durante algunos tramos, aunque con más voluntad que profundidad. El Atleti, con Oblak muy seguro y la defensa sin fisuras, apenas sufrió. El tramo final sirvió para dar descanso y repartir minutos, sin sobresaltos. El 2-0 se quedó corto por lo visto en la primera parte, pero fue más que suficiente para que los de Simeone sumaran tres puntos con autoridad, metieran presión al Madrid y encararan con confianza el gran duelo frente al Barça.
Real Sociedad – Villarreal CF | Domingo, 14:00h, Reale Arena
La Real llega reforzada después de la remontada en El Sadar, que no solo dio puntos, sino también moral. Los de Sergio Francisco vuelven a encontrarse con su versión reconocible, esa que mezcla juego y agresividad cuando toca. Enfrente tendrán a un Villarreal que venían en clara línea ascendente tras imponerse al Mallorca y que parece haber encontrado por fin un once estable y un plan de partido nítido, pero a los cuales el descalabro europeo -4 les clavó el Borussia Dortmund- puede pasar factura. Es un pulso de estilos: la Real quiere llevar el ritmo, el Villarreal golpea cuando viene la ocasión. Partido bonito en San Sebastián.
Sevilla FC – Real Betis | Domingo, 16:15h, Sánchez-Pizjuán
Derbi sevillano. Poco más habría que decir, pero este llega con un ambiente especial. El Sevilla está tocado después de perder en el RCDE Stadium y vive un periodo de dudas que no termina de cerrarse. El Betis llega mejor, con la sensación de estar haciendo muchas cosas bien pese al inesperado tropiezo en casa ante el Girona y con la oportunidad de hurgar en la herida del eterno rival. El Pizjuán volverá a ser una caldera y ya sabemos que aquí no vale especular: cada balón dividido es media vida. Rivalidad en estado puro.
Celta – RCD Espanyol | Domingo, 18:30h, Balaídos
El Celta es un equipo rarísimo este año: fuera arrasa y en Balaídos se atasca como si le pesaran las botas. Con esa mezcla reciben a un Espanyol que está en uno de los mejores momentos del curso, fuerte atrás, competitivo en medio y con una pegada cada vez más seria. Los de Manolo llegan en racha y con la sensación de que pueden dominar los tiempos del partido. Para el Celta es casi una final emocional: necesitan ganar en casa de una vez. Para el Espanyol, una victoria en Vigo sería un salto enorme en sus aspiraciones europeas. Balaídos tiene pinta de termómetro.
Girona FC – Real Madrid | Domingo, 21:00h, Montilivi
Montilivi se prepara para una noche grande. El Girona llega después de sumar en Sevilla y sigue en esa pelea silenciosa por alejarse de la zona peligrosa, pero sabiendo que necesita algún partido memorable para respirar de verdad. Y el Madrid, pese al 3-4 ante Olympiakos con un Mbappé insultante, no viene con la cara más firme del mundo: el empate en Elche dejó dudas y la sensación de que están a medio gas. Los de Xabi Alonso no pueden fallar más si quieren seguir en cabeza. Es un partido de esos que cambian dinámicas: si el Girona se suelta, puede hacer daño; si el Madrid entra serio, marcará territorio.
Rayo Vallecano – Valencia CF | Lunes, 21:00h, Vallecas
Vallecas, lunes noche, luces bajas y partido apretado: el menú habitual del Rayo. Los franjirrojos buscan romper su sequía goleadora, que empieza a ser un problema serio, aunque en juego nunca decepcionan. El Valencia llega con la moral altísima tras llevarse el derbi y con la sensación de que, en esta temporada tan irregular, han encontrado una pequeña estabilidad. El Rayo no puede permitirse otro patinazo en casa y el Valencia quiere aprovechar esa ansiedad. Tiene toda la pinta de ser un encuentro de pequeños detalles, de esos que se deciden por un acierto o un error concreto.
