El Espanyol cerró la jornada 14 de LaLiga con una victoria importantísima ante el Celta en Balaídos (0-1) que le permite seguir instalado en puestos europeos. Los de Manolo González son sextos, igualados a puntos con el Betis -quinto tras ganar el derbi sevillano- y con cuatro de ventaja sobre sus perseguidores más inmediatos, Getafe y Athletic. En una jornada marcada por la igualdad, el equipo blanquiazul volvió a demostrar que sabe competir lejos de casa y consolida sus aspiraciones a pelear por Europa con argumentos cada vez más sólidos. Vamos a proceder al repaso de todos los partidos de esta fecha.
El Getafe se lleva el duelo de aspirantes en el Coliseum
El Getafe ganó 1-0 al Elche gracias a un gol de Arambarri al inicio de la segunda parte. El equipo de Bordalás dominó el ritmo y supo congelar el partido cuando hizo falta. El Elche reaccionó por momentos, pero David Soria fue decisivo con varias paradas clave. Los franjiverdes siguen hundidos como visitantes: cuatro derrotas seguidas fuera de casa. El Getafe, en cambio, se engancha de verdad a la pelea por Europa.
El sábado, un Barça gris remonta, el Athletic golpea y el Atlético aprieta la Liga en un sábado intenso
En el primer partido del sábado el Mallorca acarició la victoria gracias a un doblete de Muriqi en apenas cinco minutos, tras dos acciones brillantes del joven Virgili. Con el 2-0 en el marcador, los de Aguirre parecían tenerlo todo bajo control, pero Osasuna reaccionó a tiempo. Raúl García recortó distancias con una falta ensayada y, en el descuento, Boyomo empató con un remate validado por el VAR.
El empate dejó al Mallorca frustrado por dejar escapar dos puntos que ya saboreaba. Para Osasuna, en cambio, el punto supo a alivio y dio oxígeno a un Alessio Lisci muy cuestionado.
Un Braça muy gris superó por 3-1 al Alavés. El conjunto vasco sorprendió al conjunto azulgrana con un gol de Pablo Ibáñez a los 50 segundos tras un córner mal defendido. La reacción azulgrana no se hizo esperar y, con Raphinha como asistente, Lamine Yamal y Dani Olmo remontaron antes del descanso.
Los de Coudet tuvieron sus opciones, pero perdonaron y lo pagaron caro en el añadido. El Barça buscó el tercero con paciencia durante toda la segunda mitad, ante un Alavés bien plantado. Ya en el 93’, Dani Olmo firmó su doblete y aseguró una tabajada victoria.
El Athletic llevó los 3 puntos del campo del Levante. El cuadro vasco se adelantó muy pronto con un gol de Robert Navarro tras una asistencia de Berenguer. El Levante intentó reaccionar, pero se encontró con un Unai Simón brillante y dos goles anulados por fuera de juego. Antes del descanso, Nico Williams culminó un contragolpe para firmar el 0-2. En la segunda parte, el Levante empujó, pero el Athletic controló el ritmo sin sufrir demasiado. Los de Valverde suman su segundo triunfo fuera de casa y el Levante sigue sin ganar en el Ciutat de València.
Para acabar el día, el Atlético superó conun once integrado por muchos elementos de su unidad B a un Oviedo que sigue hundido en el fondo de la tabla. El conjunto colchonero encarriló el partido en la primera parte con un doblete de Sorloth en solo diez minutos. El Oviedo intentó resistir, pero el conjunto rojiblanco dominó el balón y las llegadas desde el inicio. En la segunda mitad, el Atleti bajó revoluciones pensando en el duelo ante el Barcelona. Cazorla y Rondón tuvieron las mejores opciones para el Oviedo, pero les faltó precisión. La victoria permite a los de Simeone presionar al Real Madrid, mientras que el Oviedo sigue sin despegar.
Domingo de vértigo en LaLiga: triunfo agónico del Villarreal, tensión en el derbi, Europa para el Espanyol y frenazo al Madrid
Para comenzar el domingo, la Real Sociedad y el Villarreal ofrecieron un partidazo en el Reale Arena. El ‘Submarino amarillo’ se adelantó 0-2 con goles de Ayoze y un golazo de Moleiro. La Real reaccionó con tantos de Soler y Barrenetxea para empatar. Cuando todo parecía sentenciado, Moleiro firmó una volea antológica en el 90’. Triunfo agónico y de oro para los de Marcelino.
El gran derbi sevillano derbi acabó 0-2 para el Betis y con un final muy tenso, porque Munuera Montero lo suspendió en el 87 por lanzamiento reiterado de objetos desde la grada. Hasta ahí, el partido ya estaba encarrilado por los verdiblancos, que golpearon cuando tocaba y no perdonaron. La primera parte, con muchas ausencias, fue más pelea que fútbol: presión alta del Betis, Sevilla buscando ser más vertical y 0-0 al descanso. Tras la reanudación, el Sevilla perdió a Marcao por lesión y Fornals abrió el marcador con una jugada de mucha clase para el 0-1. Luego, córner botado por Fornals, peinada de Abde y Altimira hizo el 0-2, con roja a Isaac Romero antes del parón definitivo.
El Espanyol se llevó los tres puntos de Balaídos gracias a un gol de cabeza de Kike García en el 86’, tras un córner servido por Edu Expósito. Fue un partido igualado, con pocas ocasiones y mucho rigor defensivo por parte de ambos equipos. El Celta tuvo más posesión pero no encontró la manera de romper la sólida defensa perica. El Espanyol volvió a sacar provecho del balón parado, su arma más letal esta temporada. Con esta victoria, los de Manolo González se consolidan en puestos europeos con 24 puntos.
Y para acabar el día, el Real Madrid empató 1-1 en Montilivi ante un Girona valiente y competitivo.
Ounahi adelantó a los locales con un golazo justo antes del descanso, tras la anulación de un tanto previo a Mbappé por mano. El delantero francés empató en el 66’ desde el punto de penalti tras una acción provocada por Vinicius. El Madrid apretó en el tramo final, pero no logró romper la resistencia del Girona. Con este resultado, los blancos pierden el liderato y el Girona sigue en puestos de descenso.
Lunes de trincheras en Vallecas
La jornada 14 se cierra en el Estadio de Vallecas con un Rayo – Valencia (21:00) con pinta de duelo tenso y apretado. El equipo de Iñigo Pérez necesita romper su mala racha, mientras que los de Carlos Cornerán llegan lanzados tras ganar el derbi. Duelo de estilos y de estados de ánimo que puede marcar tendencias.
Los partidos

Clasificación

Getafe CF – Elche CF (1-0)
El Coliseum vivió una de esas noches frías, cerradas y muy típicas del Getafe de Bordalás, en las que el que mete la única que tiene se queda con todo el botín. El Elche llegó con cambios, nervios y sin demasiada confianza como visitante, y acabó repitiendo el guion que le persigue desde que volvió a Primera: mucho trabajo, buenas intenciones… pero cero premio lejos del Martínez Valero. Arambarri decidió el partido con un testarazo de los suyos, serio y seco, que terminó hundiendo un poco más al equipo de Éder Sarabia. La primera parte fue una de esas en las que cuesta sacar titulares. El Getafe arrancó más metido, presionando fuerte, como suele hacer en casa para marcar territorio. Sarabia intentó cambiar algo metiendo a Petrot, Martim Neto y Álvaro Rodríguez, pero el plan se le atascaría muy pronto: el Elche no conseguía hilvanar jugadas ni correr con la claridad que le gusta. Aun así, los ilicitanos tuvieron un par de acercamientos serios. Álvaro Rodríguez remató cruzado en una acción que olía a gol, y poco después David Soria voló para evitar que una contra, arrancada por Héctor Fort, terminara en el 0-1. Fueron chispazos en un primer acto marcado sobre todo por el susto final: la lesión de Diangana, obligado a dejar su sitio a Mendoza antes del descanso. Con eso y poco más, ambos equipos se fueron al vestuario sin goles y con la sensación de que el que se adelantara primero tendría media victoria hecha.
La segunda parte arrancó con un giro radical. En la primera jugada clara, el Getafe sacó petróleo: centro desde la derecha, el Elche duda un segundo en la marca y Arambarri aparece para cabecear el 1-0 con una tranquilidad que dolió todavía más a una defensa que se quedó a medio camino. Fue el momento clave, porque desde ahí el choque entró en el terreno donde el Getafe se mueve como pez en el agua. Sarabia intentó reaccionar rápido desde el banquillo, metiendo a Aguado, Pedrosa, Rafa Mir y Yago de Santiago, y aunque el Elche tuvo fases de buen ritmo, se encontró siempre con el mismo muro: David Soria. El portero azulón frustró un mano a mano de André Silva que olía a empate y sacó también una llegada peligrosa de Álvaro Rodríguez. Entre unas cosas y otras, el Getafe fue matando el ritmo, cortando ataques y desesperando al rival con interrupciones constantes. Los minutos finales fueron puro Bordalás: bloque bajo, saltos agresivos, balones divididos y la grada apretando cada acción. Y aun así, el Elche estuvo a punto de empatar cuando Affengruber soltó un disparo que parecía destinado a la escuadra… hasta que apareció, otra vez, un Soria enorme para cerrar la portería. Con el pitido final, el Getafe se acerca a la pelea europea con una victoria muy suya: sufrida, muy táctica y con ese punto competitivo que tanto identifica al equipo. El Elche, en cambio, suma su cuarta derrota seguida como visitante y sigue perdido lejos de casa, con solo tres puntos obtenidos lejos del Martínez Valero en toda la temporada.
RCD Mallorca – CA Osasuna (2-2)
El duelo entre Mallorca y Osasuna arrancó con la tensión lógica de dos equipos metidos de lleno en la lucha por evitar el descenso. Se notó desde el primer minuto que nadie quería arriesgar más de la cuenta. Osasuna fue quien trató de llevar la iniciativa con más balón, pero sus llegadas no inquietaron a Bergstrom. El Mallorca, por su parte, se mostró más reactivo, esperando su momento a la contra, aunque le costó un mundo conectar con Muriqi. Virgili fue de los pocos que agitó algo el partido con su desparpajo, pero no fue suficiente. La primera parte se fue consumiendo entre respeto mutuo, muchos centros sin rematador y pocas acciones de peligro real. En el tramo final, una caída de Virgili dentro del área encendió los ánimos: Sergio Herrera se fue directo a recriminarle la acción, lo que provocó una pequeña tangana en la que acabaron amonestados el propio Virgili, Maffeo y Mateo Joseph. Con más tensión que fútbol, se llegó al descanso sin goles y con la sensación de que todo lo bueno -o todo el drama- estaba reservado para la segunda mitad.
La segunda mitad fue otro partido. Virgili volvió con una marcha más y fue quien desató el caos: en el minuto 62, forzó un penalti clarísimo tras zafarse de Boyomo. Muriqi, con toda la sangre fría del mundo, engañó a Herrera y abrió el marcador. Y solo cinco minutos después, el propio Virgili volvió a asistir al kosovar, que firmó un doblete con un zurdazo cruzado. Con el 2-0, parecía que el Mallorca tenía el partido en el bolsillo, pero Osasuna no se dio por vencido. Rubén García ideó una falta ensayada que Raúl García convirtió en el 2-1 con un disparo raso que pilló a todos por sorpresa. El tramo final fue un asedio rojillo. Con el tiempo cumplido y tras varios intentos, un balón bombeado al área terminó con un pase de cabeza de Torró y un remate a la media vuelta de Boyomo que entró tras revisión del VAR. El fuera de juego semiautomático validó el empate en el 92’ y dejó al Mallorca descompuesto. Para los de Arrasate, el empate sabe a derrota tras perder una ventaja de dos goles; para los de Lisci, es oxígeno puro y una señal de que el equipo, pese a todo, no se rinde.
FC Barcelona – Deportivo Alavés (3-1)
El Barcelona necesitó menos de un minuto para ir perdiendo y apenas media hora para darle la vuelta al marcador. El Alavés salió valiente en el Spotify en obras y, en su primera llegada, sacó petróleo: tras un córner mal defendido, Parada prolongó al segundo palo y Pablo Ibáñez remató completamente solo para poner el 0-1. El gol tempranero encendió todas las alarmas en el Barça, que se vio obligado a acelerar el ritmo desde el primer momento. Rebbach pudo incluso ampliar la ventaja visitante en una contra, pero fue solo un susto más antes de que los de Flick se activaran. Lamine Yamal empató en el 8’ tras una gran acción por la izquierda: Balde prolongó para Raphinha, que sirvió atrás y el joven extremo fusiló con potencia en el segundo palo. El propio Lamine rozó el segundo poco después, pero fue Dani Olmo quien culminó la remontada: otra asistencia de Raphinha y un remate preciso del internacional español para el 2-1. Antes del descanso, el partido no bajó de revoluciones: Lamine mandó un disparo al palo y Boyé tuvo el empate para el Alavés, pero su remate se fue rozando el poste.
Tras una primera mitad frenética, el Barça impuso su versión más controladora en la segunda parte. No quiso exponerse tanto, pero tampoco renunció al tercero. Sivera sostuvo al Alavés con una gran parada a Lewandowski en un cabezazo muy claro y también contuvo un disparo con rosca de Lamine Yamal que buscaba el ángulo. Mientras tanto, el equipo de Coudet no perdió la fe: Lucas Boyé rozó el empate en una acción que Cubarsí mandó a córner, y Joan García salvó un mano a mano ante Guridi que acabó invalidado por fuera de juego. Ya con el partido entrando en los últimos minutos, Flick refrescó el once y buscó cerrar el partido con piernas nuevas. El 3-1 llegó en el 93’, con una buena acción de Lamine que habilitó a Dani Olmo, y este, tras pisar el área, cruzó con clase ante Sivera. Victoria sufrida, pero trabajada de un Barça muy gris que lo devolvía al liderato provisional a la espera de lo que hiciese el Real Madrid.
Levante UD – Athletic Club (0-2)
El partido en el Ciutat de València empezó como una cuesta arriba casi inmediata para el Levante. A los tres minutos, Berenguer se coló por la banda, llegó a línea de fondo y sirvió un pase de la muerte que Robert Navarro convirtió en el 0-1, aprovechando los primeros desajustes defensivos del equipo de Paco Calero. El gol descompuso a los locales, que intentaron reaccionar con llegadas aisladas, pero cada intento se estrelló contra un Unai Simón muy seguro. Etta Eyong, Iván Romero y Víctor García lo intentaron desde distintos ángulos, pero ninguno encontró premio, y para colmo, dos acciones peligrosas de Brugué y Romero fueron anuladas por fuera de juego. Mientras tanto, el Athletic se sentía cómodo, juntando pases y castigando cada pérdida granota. El 0-2 llegó justo antes del descanso: contragolpe perfecto y Nico Williams, que estaba en todas, cruzó el balón ante Joan Femenías para firmar un gol que llevaba rato mereciendo.
La segunda mitad fue más de empuje emocional que de ocasiones claras para el Levante. Lo intentó de todas las maneras posibles, consciente de que necesitaba un gol rápido para volver al partido, pero el Athletic manejó el resultado con mucha madurez. Nico Williams estuvo a punto de hacer el tercero con un disparo que acabó en el poste, dejando claro que era el mejor futbolista del encuentro. A su lado, Robert Navarro, Guruzeta y Berenguer siguieron generando peligro en cada transición. El Levante, falto de claridad y castigado por sus propias dudas, chocó una y otra vez contra el orden de los de Valverde. Con esta derrota, los granotas siguen sin ganar en casa y se hunden un poco más en la zona baja, mientras que el Athletic suma tres puntos de oro fuera de San Mamés y refuerza sensaciones justo antes de una semana durísima ante Real Madrid y Atlético.
Atlético de Madrid – Real Oviedo (2-0)
No tardó mucho el Atlético de Madrid en imponer su ley en el Metropolitano. Con rotaciones pensadas en el inminente duelo ante el Barcelona, Simeone apostó por nombres menos habituales como Pubill, Gallagher o Nico González, pero la fórmula funcionó gracias a la inspiración de Alexander Sorloth. El noruego se reencontró con el gol justo cuando más lo necesitaba. En el 16’, aprovechó un buen pase de Hancko para definir dentro del área y abrir el marcador. Diez minutos después, un grave error de Carmo le dejó el balón servido y el ‘19’ rojiblanco no perdonó. El doblete de Sorloth puso muy cuesta arriba el partido para un Oviedo que, aunque intentó asentarse con la pelota, no generó peligro real. Con el marcador ya favorable, el Atlético redujo una marcha pero mantuvo el control hasta el descanso, dejando claro que la tarde no iba a deparar sorpresas.
Con el trabajo hecho en los primeros 45 minutos, el Atlético salió tras el descanso con la única intención de enfriar el partido. Simeone, que ya pensaba en el Camp Nou, empezó a mover el banquillo dando entrada a Giuliano y más tarde a Raspadori, que sustituyó a Koke entre aplausos. El Oviedo, por su parte, lo intentó con dignidad. Santi Cazorla se echó el equipo a la espalda en fases puntuales y Rondón tuvo alguna oportunidad aislada, pero sin acierto. Los azules tuvieron la posesión durante algunos tramos, aunque con más voluntad que profundidad. El Atleti, con Oblak muy seguro y la defensa sin fisuras, apenas sufrió. El tramo final sirvió para dar descanso y repartir minutos, sin sobresaltos. El 2-0 se quedó corto por lo visto en la primera parte, pero fue más que suficiente para que los de Simeone sumaran tres puntos con autoridad, metieran presión al Madrid y encararan con confianza el gran duelo frente al Barça.
Real Sociedad – Villarreal CF (2-3)
El Reale Arena fue testigo de un partidazo trepidante desde el primer minuto. La Real Sociedad dominaba la posesión con su fútbol habitual de control y combinaciones, pero el Villarreal, paciente y letal, esperaba su momento a la contra. Cuando más sufría el equipo de Marcelino, apareció Pedraza para firmar una gran asistencia que Ayoze Pérez transformó en el 0-1 con clase y sangre fría. Ese gol abrió definitivamente el partido. La Real se volcó con un Sadiq incisivo que rozó el empate, mientras que Gerard Moreno estuvo cerca del segundo. La más clara, sin embargo, la tuvo Elustondo, pero Luiz Júnior voló para evitar el empate antes del descanso. Con esa parada y el 0-1, se llegó al entretiempo tras una primera parte vibrante.
La segunda mitad fue una locura. Nada más volver del vestuario, Moleiro firmó un golazo descomunal desde fuera del área que puso el 0-2 y parecía sentenciar. Pero la Real reaccionó con rabia. Soler recortó distancias con otro trallazo desde la frontal directo a la escuadra, y aunque Guedes también lo intentó, volvió a emerger Luiz Júnior. Con el partido roto, Sergio Francisco dio entrada a Barrenetxea, que en el 86’ dibujó una falta perfecta que se coló por la escuadra para el 2-2. El empate parecía cerrar una remontada heroica, pero cuando el partido ya moría, apareció otra vez Moleiro con una volea increíble desde la frontal para poner el definitivo 2-3. Un final cruel para la Real y mágico para un Villarreal que se lleva tres puntos de oro en el mejor partido de lo que llevamos de curso.
Sevilla FC – Real Betis (0-2)
El gran derbi sevillano arrancó con más bajas que excusas, porque entre unos y otros faltaban nombres gordos y eso se notó en el plan de los dos. El Betis salió más reconocible, con presión alta y ganas de morder arriba para que el Sevilla no pudiera salir limpio. A Pellegrini le funcionó bastante ese inicio: robos en campo rival, transiciones rápidas y la sensación de que cualquier pérdida local podía acabar en susto, aunque luego faltó colmillo en los centros de Abde y Pablo García. El Sevilla, eso sí, no se quedó en el “a verlas venir”. Almeyda buscó algo más vertical de lo habitual, intentando estirar al equipo con envíos largos para escapar del ahogo verdiblanco, pero ahí le penalizaron las imprecisiones y algún error atrás que invitó al Betis a probar desde lejos. Las ocasiones más claras llegaron en la recta final del primer tiempo: Abde se plantó con peligro tras una galopada y obligó a intervenir al portero, y el partido fue subiendo de temperatura con choques y duelos al límite. Con todo, al descanso se llegó con el 0-0, con más tensión que fútbol de verdad y con la sensación de que quien acertara primero iba a tener medio derbi en el bolsillo.
La reanudación cambió el guion por dos motivos: el Sevilla perdió a Marcao por lesión y el Betis encontró a su hombre diferencial. A los pocos minutos, Pablo Fornals se inventó el 0-1 en una acción de mucha clase y mucha picardía: robo, dos recortes y definición rasa al palo corto para abrir un partido que hasta entonces iba trabado. El gol dejó tocado al Sevilla y, por un rato, el Betis olió sangre: pudo ampliar la ventaja en alguna llegada más, pero no remató el trabajo a la primera. El 0-2 sí llegó después, y otra vez con Fornals metido en la foto: sacó el córner, Abde peinó y Sergi Altimira, llegando solo al segundo palo, empujó a la red. A partir de ahí, el derbi se convirtió en lo previsible: el Sevilla tuvo que arriesgar, el Betis se sintió cómodo corriendo y el partido se fue llenando de interrupciones, frustración y errores en el área. Encima, Isaac Romero vio la roja directa en el tramo final, y cuando el choque ya estaba prácticamente sentenciado, Munuera Montero lo suspendió en el 87 por el lanzamiento reiterado de objetos desde la grada. Tras la pausa, se reanudó para completar los minutos restantes sin que cambiara el marcador: 0-2 para el Betis en un derbi marcado por la pegada de Fornals… y por un final que dejó mal cuerpo.
Celta – RCD Espanyol (0-1)
El Espanyol sigue creyendo y ganando. Lo hizo en Balaídos con un partido sin alardes pero muy serio, como mandan las victorias fuera de casa. Kike García, con un cabezazo marca de la casa a falta de cuatro minutos para el final, cazó un córner servido por Edu Expósito para firmar el único gol de la tarde y dejar los tres puntos camino de Barcelona. No fue un partido bonito, ni mucho menos, pero sí uno de esos que definen a un equipo competitivo. Y ahora mismo, el Espanyol lo es. Con esta victoria, los de Manolo González siguen sextos, empatados a puntos con el Betis (5º), y con cuatro de ventaja sobre sus perseguidores. Europa ya no es un sueño. Es una realidad que se pelea semana a semana. El partido arrancó con un Espanyol bien plantado y con las ideas claras: orden, juego directo y minimizar errores. Los primeros avisos llegaron con centros desde las bandas, como uno de Pol Lozano que no encontró remate o una buena salida de Dolan que acabó en despeje de la zaga local. Sin embargo, el Celta fue ganando terreno a base de posesiones largas, aunque su dominio fue estéril. El susto llegó en el minuto 25, cuando el VAR revisó un posible penalti de Calero sobre Borja Iglesias. Aunque el contacto existió, el ‘Panda’ venía de un claro fuera de juego, así que la jugada se anuló sin sanción… pero con polémica, porque el árbitro fue al monitor a revisar algo que parecía obvio. La ocasión más clara de los primeros 45 minutos la tuvo Bryan Zaragoza, que en una buena acción individual se sacó un disparo con rosca que pasó rozando el palo largo. Más allá de eso, el Celta no encontró caminos claros y el Espanyol defendió con seriedad, sin apenas permitirle espacios entre líneas.
La segunda mitad fue aún más espesa. Ni Celta ni Espanyol lograron imponer su juego, y el partido entró en un terreno de nadie donde los errores eran más frecuentes que las ocasiones. Aspas lo intentó con un disparo flojo que atrapó Dmitrovic sin problema, y ya en el 70′, Cabrera cabeceó una falta sin mucha fuerza a las manos de Radu. Fue lo poco reseñable… hasta el minuto 86. Cuando todo parecía abocado al empate sin goles, Edu Expósito botó un córner al primer palo y Kike García apareció como un cazador. Se adelantó a su marca, cabeceó con intención y aunque Radu llegó a tocar el balón, no evitó el gol. El Espanyol volvió a sacar petróleo de una jugada de estrategia, su gran arma esta temporada. Ya son siete goles de cabeza para los pericos, más que ningún otro equipo en LaLiga. No necesitó mucho más. Ni grandes cifras de posesión, ni brillantez ofensiva. Solo orden, fe, y un rematador que no necesita mucho para hacerte daño. Con esta victoria, el Espanyol suma 24 puntos y sigue en la pelea directa por Europa. El Betis también ganó su derbi ante el Sevilla y mantiene el pulso en la quinta plaza, pero el conjunto blanquiazul ya mira a esa zona como algo real. Manolo González y los suyos no se salen del guion: serios atrás, aprovechar las suyas arriba, y que el rival se desgaste sin premio. El Celta, por su parte, sigue sin conocer la victoria en Balaídos y sigue complicándose la vida. Mientras uno crece en silencio, el otro se hunde sin remedio.
Girona FC – Real Madrid (1-1)
Montilivi volvió a ser aquel campo incómodo de pasados cursos para los grandes, y esta vez le tocó al Real Madrid comprobarlo. El conjunto blanco, que llegaba con la presión de ganar para recuperar el liderato, se estrelló contra un Girona valiente, rocoso y con fe. Mbappé marcó de penalti en la segunda parte para igualar un golazo de Ounahi justo antes del descanso, pero no pudo completar la remontada. El empate deja al Madrid tercero, por detrás de Barça y Villarreal, mientras que el Girona, aunque suma, sigue en descenso con 12 puntos. El partido arrancó con un guion previsible: el Real Madrid presionando arriba, con Mbappé enchufado desde el primer minuto, y el Girona intentando salir desde atrás con criterio. El duelo fue bonito en la posesión, pero bastante corto en ocasiones. La primera clara fue para Militao en el 38, con un cabezazo que obligó a Gazzaniga a sacar una gran mano. Un minuto después, Mbappé mandó el balón a la red en una jugada embarullada, pero el VAR detectó una mano previa del francés y el gol fue anulado. Golpe anímico que el Girona supo aprovechar de inmediato. Cuando parecía que el 0-0 iba a mandar al descanso, apareció Azzedine Ounahi con un zapatazo de bandera. El marroquí recogió un balón en la frontal y, sin pensárselo, la clavó en la escuadra izquierda de Courtois. Golazo y delirio en Montilivi. El Girona pasaba de estar contra las cuerdas al descanso con ventaja, justo después de haber sido salvado por el VAR.
Xabi Alonso movió ficha en el descanso y metió a Camavinga por Arda Güler. El Madrid necesitaba músculo y más presencia en campo rival. Mbappé lo entendió al vuelo y asumió todo el protagonismo: arrancadas, centros, remates… pero el Girona no se achicó. Incluso pudo marcar el 2-0 en el 56, con una gran ocasión de Vanat que solo Courtois pudo evitar con un paradón. En el 66′, Vinicius provocó un penalti tras un uno contra uno, y Mbappé, con sangre fría, no perdonó desde los once metros. Quedaba media hora de asedio blanco, pero aunque encerró al Girona en su campo, no encontró el segundo. El punto sabe a poco para un Madrid que pierde el liderato, pero sabe a oro para un Girona que volvió a ser competitivo ante un gigante.
Rayo Vallecano – Valencia CF | Lines, 21:00h, Vallecas
Vallecas, lunes noche, luces bajas y partido apretado: el menú habitual del Rayo. Los franjirrojos buscan romper su sequía goleadora, que empieza a ser un problema serio, aunque en juego nunca decepcionan. El Valencia llega con la moral altísima tras llevarse el derbi y con la sensación de que, en esta temporada tan irregular, han encontrado una pequeña estabilidad. El Rayo no puede permitirse otro patinazo en casa y el Valencia quiere aprovechar esa ansiedad. Tiene toda la pinta de ser un encuentro de pequeños detalles, de esos que se deciden por un acierto o un error concreto.
